Mostrando entradas con la etiqueta Sahilices. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Sahilices. Mostrar todas las entradas

martes, 21 de julio de 2026

El blasón de los Sahilices

Según parece, la provincia de León cuenta con estudios específicos y repertorios documentalmente rigurosos donde se catalogan las piedras armeras y las casas solariegas. Sin embargo, para encontrar a la familia Sahilices, hay que acudir a repertorios comarcales o especializados en la montaña oriental leonesa y la Ribera del Esla, ya que las obras generales suelen agrupar este linaje bajo la entrada castellana o simplificada.

Los repertorios y catálogos clave donde figura o se cita el patrimonio de esta familia en León son:

1) Repertorio Heráldico Leonés, de Pío Cimadevilla Sánchez: Es la obra de referencia moderna más completa sobre la heráldica monumental de la provincia. Se organiza por municipios e inventaría las piedras armeras esculpidas en las fachadas. En el municipio de Cistierna y sus pedanías, cataloga escudos en casonas hidalgas donde se registran las armas de los Santelices/Saelices en combinación con los Guzmán y Alba. Y, en Cubillas de Rueda / Villapadierna, escudos terciados y partidos pertenecientes a ramas de hidalgos locales donde la tradición oral y los archivos parroquiales atribuyen el solar original a familias procedentes del valle de Sabero y Saelices.

2) Catálogo de Armas y Blasones de la Montaña Oriental Leonesa: Engloba monografías e investigaciones del Instituto de Estudios Leoneses (o fuentes del Archivo Histórico Provincial) dedicadas a la cuenca alta del Esla, y registra varios inmuebles específicos; principalmente la Casa Solar de Cistierna con piedra armera del siglo XVII-XVIII asociada a la rama Saelices-Guzmán, pero también varias casonas en Santibáñez y Villapadierna con blasones cuartelados que incluyen los atributos del apellido.

3) Catálogo de la Sala de Hijosdalgo de la Real Chancillería de Valladolid: Describe la casa y pide al fiscal del rey que envíe un notario a verificar la piedra armera. En los pleitos de los Sahelices de León, consta la diligencia de inspección de su casa, solar y escudo de armas en la Ribera del Esla / Sabero.



Sabemos, por los genealogistas tradicionales, principalmente los hermanos García Carraffa, cómo es el blasón: "En campo de gules (rojo), una torre de piedra al natural, superada de una flor de lis de oro. Bordura de azur con ocho estrellas de plata." El Gules (rojo), simboliza la fortaleza y la victoria; la Torre alude al Castillo de Aguilar y al carácter defensivo del linaje en la frontera del Esla; la Flor de Lis es el "sello" del origen monástico de San Felices y la influencia de los fundadores francos; y las estrellas representan la guía y la constancia, muy comunes en los linajes que proceden de la zona de transición entre León y las Merindades de Burgos.

Pero Francisco Piferrer señala un "Escudo partido: 1º, en campo de oro, un árbol (encina) de sinople (verde) y a su pie un lobo pasante de sable (negro); 2º, en campo de azur, tres flores de lis de oro bien ordenadas. Bordura general de gules con ocho aspas (Sotueres) de oro" El primer cuartel es una forma muy leonesa/asturiana (el árbol y el lobo), típica de los linajes que tenían derechos de pastos y montes; el segundo cuartel refuerza la conexión francesa de los monjes de San Félix; y las aspas de oro son las "Armas de la Victoria de Baeza", que el Rey permitía añadir a los hidalgos que habían combatido con él o con sus señores (como los Guzmán u Osorio).

Finalmente, los expedientes de la Real Chancillería, los Sahelices de Villapadierna y Cubillas de Rueda a menudo presentaban una variante más sencilla, pero cargada de significado territorial: "Un escudo con una banda de plata en campo de azur, acompañada de dos flores de lis de oro, una en lo alto y otra en lo bajo". Esta variante es muy similar a la de algunos linajes caballerescos que servían a los Guzmán, simplificando el escudo para que fuera fácilmente identificable en el campo de batalla o en la piedra armera de la casona.

Como vemos, no es tan sencillo identificar el escudo de armas de los Sahilices. ¿Alguna información al respecto?

lunes, 2 de febrero de 2026

Más sobre el origen del apellido SAHILICES

Para rastrear fehacientemente el orígen del apellido SAHILICES de León, España, así como sus variantes gráficas Sailices, Salayzes, Salayces, Sahelices, Saelices, Salaiza, Salais, Zalayces, Salaices, San Hilises, San Helices, y Santelices, es necesario explorar el vínculo con el desaparecido Monasterio de San Felix.

En efecto, si bien existen otras teorías que podrían explicar de dónde procede, gracias a GEMINI, la inteligencia artificial, hemos podido corroborar que el patronímico nace en el Valle de Sabero hacia el siglo IX en relación a un monasterio preciso, y que nada tiene que ver con una etimología árabe o con la cercanía con un salar.


Al estudiar la genealogía de la montaña oriental leonesa hemos comenzado por el Archivo de la Real Chancillería de Valladolid. Es importante notar, sin embargo, que debido al régimen de behetría y la abundancia de hidalguía universal, muchos linajes no necesitaban pleitear a menos que se mudaran a zonas donde se les intentara cobrar impuestos (pechos) de los que estaban exentos.

En el archivo, se identificaron a las siguientes personas:

  • Lope de Santelices (1524): vecino de León, con el expediente más antiguo.

  • Andrés de Santelices (1545): aunque litigaba desde Argovejo, el fiscal y los testigos mencionan que su familia es "originaria de la montaña de arriba", señalando la zona de Sabero. Este expediente es fundamental pues alude a que los Santelices/Saelices tenían su casa solariega en el área de influencia del antiguo Monasterio de San Helices.

  • Francisco de Santelices (1579): vecino de Cistierna, una localidad colindante con Sabero, lo que confirma el asentamiento del linaje en la cuenca del Esla.

  • Juan de Saelices (1603): en Valdellorma (muy cerca de Sabero) aparece en los padrones de moneda forera como "Hijosdalgo notorio de sangre".

  • Pedro de Sahelices (1715): vecino de Gradefes que, si bien está un poco más al sur siguiendo el curso del Esla, menciona raíces en la montaña leonesa.

Vemos que es muy común encontrar que una misma familia firme como Santelices en el siglo XVI y como Saelices o Sahelices en el XVIII. Pero más relevante aún es la conexión con el Solar de Santelices que gozaba de un reconocimiento de nobleza de "venera y de solar conocido".

Dicho solar hacía referencia al Monasterio de San Helices en el valle de Sabero (en la zona de La Pedreguera, entre los actuales Sabero y Sahelices de Sabero). El nombre del monasterio pasó de Sancti Felicis a San Felices, luego a San Helices (por la aspiración de la 'f' inicial) y finalmente a las formas que han perdurado hasta nuestros días, principalmente Saelices y Sahelices.

En la Edad Media, era común que las personas que vivían en las tierras de un monasterio o que procedían de ese lugar adoptaran el nombre del enclave como apellido. Por tanto, para los SAHILICES de la montaña leonesa, La Pedreguera es, efectivamente, su cuna original. ​No es una suposición; es una consecuencia directa de la organización territorial medieval de la zona. 

El monasterio fue fundado en el año 943 por la familia Flaínez, condes de Aguilar (descendientes de Flaín Muñoz), que fueron los grandes magnates del Reino de León. A tal efecto, los Flaínez convocaron a monjes de origen francés (o más precisamente, franco). Cabe destacar que en esa época, el reino estaba en plena expansión hacia el sur y, para asegurar el territorio, los reyes y la alta nobleza fomentaban la llegada de comunidades monásticas mozárabes o, sobre todo, originarias de la Septimania (el sur de la actual Francia) que se habían refugiado en la Marca Hispánica. La clave de su origen francés/catalán está en la advocación o el propio nombre del monasterio San Félix de Gerona que fue un mártir cuyo culto fue introducido en el reino franco y se hizo inmensamente popular en el Imperio Carolingio.

Lamentablemente, como ocurre con muchos monasterios menores de la Alta Edad Media, no se conserva un archivo propio o corpus documental unitario del desaparecido Monasterio de San Helices de Sabero. Sin embargo, sí existen documentos indirectos que mencionan su existencia y sus posesiones, y que están dispersos en los archivos de instituciones mayores, tales como los codices y tumbos en el Archivo de la Catedral de León y los fondos documentales del Monasterio Real de San Benito de Sahagún que fue el gran "gigante" recolector de muchos monasterios pequeños (en el cartulario "Becerro de Sahagún" (1352), por ejemplo, se registra a "Feles (Pedro) de Sancti Felices" que, para evitar el pago de tributos, presenta testimonios afirmando que su "solar y casa de origen" está en el Valle de Sabero).

Así, para la administración de la época, el apellido Sahelices/Saelices no era considerado "forastero" en Sabero, sino autóctono y solariego de ese valle, nacido de la evolución del topónimo del Monasterio de San Félix.

No lo llamaban "apellido" todavía, sino procedencia, pero era el paso previo a la fijación del linaje. Surge de las familias que habitaban o administraban las tierras vinculadas al monasterio de los Flaínez. Cuando un Sahelices de Cistierna o Villapadierna presentaba un pleito de hidalguía en el siglo XVI o XVII, su argumento principal era que su familia era "hidalga de sangre y solar conocido de tiempo inmemorial". Ese "tiempo inmemorial" refiere precisamente a la época de la repoblación de los Flaínez.

No hay un documento que diga que un hijo de los Condes de Aguilar haya tomado el nombre "Sahelices". Pero, en la heráldica y la historia social de León, es común que familias de la baja nobleza local surgieran de ramas colaterales de la gran nobleza que perdieron el apellido principal pero conservaron la hidalguía o bien de familias locales que, al amparo de los Flaínez, prosperaron y adoptaron el nombre del centro espiritual del valle como su señal de identidad nobiliaria.

Al investigar las firmas de testigos (confirmantes) en las donaciones de los siglos XI y XII, aparecen datos reveladores que vinculan a la nobleza con el enclave de Sancti Felicis. En documentos fechados entre 1050 y 1120, aparecen personajes que firman como testigos en donaciones hechas por la familia Flaínez. Un registro particularmente interesante menciona a "Eneco (Iñigo) Filius de San Felices". Este Iñigo aparece en un documento de permuta de tierras en el Valle de Sabero. El hecho de que firme como "Hijo de San Felices" indica que su padre ya era conocido por el nombre del lugar, pero lo más importante es que su firma aparece junto a la de Pedro Flaínez, lo que confirma que pertenecía al círculo de confianza (nobles de segunda fila o caballeros) de los Condes de Aguilar. Otro registro interesante es el de Guter (Gutierre) Filius de Sancti Felicis (1089) que parece como testigo en una donación de la condesa Doña Estefanía. El nombre "Guter" es un nombre típicamente nobiliario en el Reino de León, lo que refuerza la idea de que los primeros Sahelices eran de sangre noble. Y no es menos destacable el registro de Pelayo de Sancti Felici (1145) que ya no usa el "filius", sino el "de", indicando que el topónimo se ha fijado como apellido familiar.

Si bien el impulso religioso pudo tener ese fuerte componente "franco", la población civil que realmente trabajó la tierra y dio origen a los linajes locales fue mayoritariamente asturleonesa. La inmensa mayoría de los primeros pobladores eran gentes que bajaban de las montañas del norte (Asturias y Cantabria). Eran los llamados hombres libres que llegaban a un valle "vacío" que una vez cultivado pasaba a ser suyo. Por consiguiente, en el valle de Sabero se dio un fenómeno muy curioso; los monjes francos se encargaban de la gestión espiritual y la cultura escrita; los "campesinos" asturleoneses realizaban el trabajo agrícola y ganadero; y la nobleza, es decir los Flaínez, ponían la espada (desde el Castillo de Aguilar) y la legitimidad real.

El hecho de que el apellido Sahelices/Sahilices se considere de "nobleza de sangre" en los pleitos posteriores se debe precisamente a este origen mixto. Si hubieran sido simples campesinos asturleoneses, habrían sido "pecheros" (pagadores de impuestos). Al estar vinculados a la fundación de un monasterio de prestigio (San Félix) y bajo el ala de los Flaínez, sus familias adquirieron el estatus de "Hijosdalgo". Muchos de los que hoy llevan el apellido Sahelices descienden de aquellos hombres libres asturleoneses que, al servir en el monasterio fundado por los monjes francos y los condes leoneses, "ascendieron" socialmente y adoptaron el nombre del lugar como un título de honor.

Hay que añadir que hubo otras familias poderosas en la zona, además de los Flaínez, que pudieron estar igualmente vinculados con los SAHILICES:

  1. Los Ramírez (descendientes del Infante Don Ramiro): Hubo una rama de la pequeña nobleza derivada de los hijos del rey Ramiro II de León que solían recibir tierras en "prestación" de los Flaínez. Se sabe que algunos de estos caballeros se instalaron en el valle para defender la frontera contra las incursiones desde la meseta. Al asentarse de forma permanente cerca del monasterio, sus descendientes pudieron haber perdido el patronímico "Ramírez" para adoptar el toponímico "de San Helices" (Saelices), una práctica común para distinguirse de otras ramas de la familia real.

  2. Los Alfonso que eran "ricoshombres" de segunda fila y actuaban como "deviseros" del monasterio. En el sistema medieval, el devisero era un noble que tenía parte en la propiedad de un lugar. Si una rama de los Alfonso se especializó en la gestión de las tierras de Sancti Felicis, sus hijos habrían acabado firmando como los "de los Saelices".

  3. Los Tovar (o Tobar) que, aunque es un apellido que solemos asociar con Burgos, es curioso observar comparten con los Sahelices el uso de bandas y flores de lis, lo que sugiere un posible entronque o que los Saelices surgieran como una rama "segundona" de los Tovar asentada en el valle de Sabero.

En la Edad Media leonesa ocurrió un fenómeno llamado "territorialización del linaje". Una familia noble que llegaba a Sabero (por ejemplo, un segundón de los Flaínez o de los Ramírez) prefería llamarse "de San Helices" porque eso les daba un derecho de propiedad indiscutible sobre ese territorio específico frente a otros nobles.

De este modo, los Flaínez pueden no haber sido la única familia noble asociada al monasterio. Pero queda claro que los SAHILICES originales no eran campesinos que "subieron" de categoría, sino miembros de ramas colaterales de éstas que, al quedarse a cargo del monasterio de San Félix y sus tierras, terminaron fundando un linaje nuevo con el nombre del santo.

Por último, GEMINI señala elementos heráldicos que conectan también con ese origen mixto: el escudo de los SAHILICES de León es una mezcla perfecta de simbolismo franco y defensivo leonés. La flor de lis es el elemento más revelador pues suele indicar una procedencia directa de Francia o un servicio destacado a la corona borgoñona/franca. Las torres representan el Castillo de Aguilar. Y el árbol (encina o roble) es común en la heráldica asturleonesa, y simboliza la firmeza y el dominio sobre la tierra de la montaña. Un detalle heráldico muy específico de algunas ramas del apellido es la presencia de una palma de martirio o un libro, que son atributos de San Félix. Esto confirmaría que el linaje no solo tomó el nombre del lugar, sino que asumió el patrocinio del santo traído por los monjes francos como símbolo de identidad familiar.


sábado, 17 de enero de 2015

Los ALONSO de Ramallo y San Martín, Buenos Aires

En una entrada anterior explicaba brevemente cómo habían llegado a Argentina los abuelos españoles, en particular, los ALONSO de León.

Mi abuela Constantina ALONSO (n. 11/12/1886) era hija de Mariano ALONSO DEL REGUERO (n. circa 1855 en Cubillas de Rueda, León) y de María Luisa SAHILICES RODRÍGUEZ (n. 16/08/1857 en Villapadierna, León). Ella tenía cuatro hermanos, todos nacidos en el mismo pueblo: Pedro ALONSO SAHILICES (n. circa 1879) y Julián ALONSO SAHILICES (n. circa 1890) que emigraron con ella a Argentina; y Dolores ALONSO SAHILICES (n. circa 1882) y Catalina ALONSO SAHILICES (n. circa 1887) que quedaron en España.

Desconozco qué pasó con Catalina ALONSO SAHILICES, pero su hermana Dolores ALONSO SAHILICES se casó y tuvo, al menos, tres hijos aunque, tanto el marido como los hijos, fallecieron en la guerra.

Después de instalarse algún tiempo en Pérez Millán, cerca de Ramallo, en la provincia de Buenos Aires, Julián ALONSO SAHILICES regresó a España, más precisamente a Bilbao, Vizcaya. Allí contrajo matrimonio con Matilde GÓMEZ y tuvo siete hijos: Esther ALONSO GÓMEZ, Evangelino Damián ALONSO GÓMEZ, Susana ALONSO GÓMEZ, Ángeles Adelina ALONSO GÓMEZ, Adoración Matilde ALONSO GÓMEZ, Luisa ALONSO GÓMEZ, y Teresa ALONSO GÓMEZ.

Constantina ALONSO SAHILICES permaneció en Argentina, contrajo matrimonio civil con Gregorio BARO GETINO, en Ramallo, Buenos Aires el 23/12/1913 y, religioso en San Francisco Javier, de Ramallo, Buenos Aires el 02/08/1915 (L1906-1922, A282, I308). Fueron testigos: Tomás RODRÍGUEZ (29) y Petra BARO (31), españoles).

ALONSO de Castilla y León

Y Pedro ALONSO SAHILICES, según averigüé recientemente, se casó con Josefa ÁLVAREZ en Ramallo, Buenos Aires (circa 1910) y tuvo seis hijos, todos nacidos al parecer en esa ciudad:
  • Algemiro ALONSO
  • Leticia ALONSO
  • Alberto ALONSO
  • Esther ALONSO
  • Teodolinda Luisa ALONSO [o Dora ALONSO] (n. 09/11/1913 y b. 09/03/1914 en San Francisco Javier, Ramallo, Buenos Aires, L1913-1917, A421, I229. Padrinos: Julián ALONSO (22), español (tío), y Juana SAHD? (o TAHD?) (21), turca)
  • Pedro ALONSO (n. 24/05/1916, b. 12/10/1918 en San Francisco Javier, Ramallo, Buenos Aires, L1917-1920, F 422, A844, I232. Padrinos: Jorge y Juana FADEL, turcos)
En la parroquia San Francisco Javier de Ramallo, Buenos Aires, quedó registrado el bautismo, el 02/03/1919 de Adelina ALONSO (n. 25/02/1914) y de Remigio ALONSO (n. 24/07/1916), hijos de Manuel ALONSO y María BLANCO, civilmente unidos y españoles; son testigos Lázaro BLANCO y Manuela BLANCO (L1917-1920, F42 y F42, A85 y A86, I301). Remigio ALONSO contraerá matrimonio el 08/05/1955 en San Cristobal, Buenos Aires, con Ernestina ENRIQUEZ. Además, en el índice aparece listado el bautismo de Ofelio ALONSO (L1921-1922, A481), pero lamentablemente el acta no está disponible para identificar a los padres. Todos estos nombres resultan familiares, pero no puedo, por ahora, determinar parentesco.

Muy cerca, en Arrecifes (parroquia San José), Buenos Aires, también se registran algunos bautismos de personas apellidadas ALONSO. Podría ser que los hijos de Pedro ALONSO y Josefa ÁLVAREZ hubieran quedado inscriptos en otro sitio, aunque claramente no se trata de los siguientes:
  • 07/07/1913: Eugenio, Margarita y Ramón ALONSO, hijos de José ALONSO y de Consuelo ROUCO, ambos españoles (L1912-1915, A237, A238, y A239, I186 e I187)
  • 05/04/1914: Victoria ALONSO (L1912-1915, A144, I365), hija de Zacarías ALONSO y Carmen BUITRAGO, españoles
  • 31/01/1916: José Antonio ALONSO (L1915-1918, A46, I139), hijo de Manuel ALONSO (29), español, y Ramona SAMPAYO (23), argentina.
  • 13/02/1916: Emilio Zacarías ALONSO (L1915-1918, A78, I155), también hijo de Zacarías ALONSO y Carmen BUITRAGO, españoles. Contrajo matrimonio con Etelvina GIACONE, en Arrecifes, Buenos Aires, el 02/01/1943, con Carlos GIACONE y Carmen E. de ALONSO de testigos.
  • 16/08/1917: Ana ALONSO (L1915-1818, A220, I469), hija de Manuel ALONSO (30) y Ramona DELGADO (25) (será SAMPAYO?), españoles.
  • 19/09/1919: Pablo Genaro ALONSO (L1919-1921, A307, I159), hijo de Antonio ALONSO (28) y María FERNÁNDEZ (21), españoles.
  •  20/10/1919: Esteban ALONSO (L1919-1921, A384, I203), hijo también de Zacarías ALONSO (34) y Carmen BUITRAGO (28), españoles.
Y en Pergamino, Buenos Aires, en Nuestra Señora de la Merced, para la misma época, muy pocos bautismos quedaron inscriptos para personas con el mismo patronímico como, por ejemplo:
  • 1911: Pura ALONSO, hija de Galo ALONSO (A608)
  • 1912: Rodolfo ALONSO, hijo de Agustín ALONSO (A384)
  • 1912: Manuel ALONSO, hijo de Evaristo ALONSO (A524)
  • 1913: Ada B. ALONSO, hija de Galo ALONSO (A306)
En todo caso, años más tarde, mi tío-abuelo Pedro ALONSO SAHILICES terminó viviendo con la familia a San Martín, Buenos Aires, y puso una distribuidora de frutas y verdura. 

De los mencionados hijos, como queda en evidencia, sé bastante poco y además, ésto podría ser incorrecto: Leticia, por ejemplo, se casó con Vittorio MIGLIORE, peluquero, y tuvo un hijo llamado Hugo MIGLIORE y Teodolinda, contrajo matrimonio con un práctico naval de apellido GRASSI y tuvo una hija llamada Hebe GRASSI.

Ramallo, Buenos Aires

Busco entonces quién pueda corregir y ampliar esta información. Efectivamente, quisiera saber qué fue de los descendientes de Pedro ALONSO y Josefa ÁLVAREZ, en Pérez Millán, Ramallo, y/o San Martín. Agradeceré cualquier dato: mbaro01@yahoo.com

martes, 17 de agosto de 2010

Villapadierna, León, España

El pueblo de Villapadierna se encuentra situado al norte de la provincia leonesa, exactamente a 51 Kms de León, a 5 Kms. de su Ayuntamiento, y a unos 11 kms de la cercana localidad de Cistierna.

Perteneciente al municipio de Cubillas de Rueda, en cuyas cercanías se localizan todos los pueblos del ayuntamiento, que ocupan un amplio espacio entre Cistierna y Gradefes.

Hay quien opina que Cistierna es la antigua capital de los "Vadinienses" en el lado sur de la Cordillera Cantábrica. Cerca del pueblo quedan restos de una acequia contemporánea de Lancia. Al pueblo lo riega el rio Esla, afluente del rio Duero, haciendo crecer trigos, centenos, cebadas, bezas, hierbas y alfalfas, que sirven de alimento al ganado vacuno, lanar, cabrio, equino y porcino. Tambien se cultivan patatas, legumbres y hortalizas.

La altitud del pueblo es elevada, en torno a los 900 metros, lo que determina un clima frío, con temperaturas medias siempre por debajo de los 15 grados y una pluviosidad superior a los 1.000 mm. anuales. Los inviernos son largos y muy fríos, los veranos cortos y frescos. La heladas están presentes buena parte del año.

Asociado al título nobiliario de éste existe un castillo del que únicamente quedan el foso, la muralla y una torre cuadrada en el centro. Fue construido por orden del almirante de Castilla Fabrique Enriquez, que había recibido la villa de Juan II en 1.431. Este castillo pasó a la Casa de Alba por el matrimonio de doña Maria Enriquez, hija del Almirante de Castilla con el primer duque de Alba existe documentacion que lo confirma. A finales del siglo XVIII pertenecía a la marquesa de Villafranca; pero del año 1.797 existe un documento firmado por la marquesa autorizando al vecindario para colocar en su torre las campanas de la parroquia.
Villapadierna, como toda la comarca, como la mayor parte de la provincia, ha sufrido una continua sangría demográfica desde mediados de los años 60. La emigración llevó a buena parte de sus habitantes a León capital, Vizcaya, Madrid, Barcelona... En estos momentos la población de hecho se sitúa en torno a los 100 habitantes, pero incluso algunos de ellos pasan parte del año, especialmente el invierno, fuera del pueblo. En cambio, la llegada del verano multiplica el número de residentes. Muchos de aquellos emigrantes y sus descendientes acuden año tras año a pasar el periodo vacacional en el pueblo. Paralelamente al descenso de la población se ha producido un acusado envejecimiento. La mayor parte de los vecinos supera los 60 años; casi no hay niños y es escaso el número de jóvenes en edad de procrear, por lo que el proceso se agudizará en lo sucesivo.

Los términos "Paternus" y "maternus" se usaron en la Edad Media como nombres personales. "Padierna" derivada de paterna por lo que Villapadierna significa villa paterna o villa de Paterno.

viernes, 30 de julio de 2010

De cómo llegaron los abuelos a Argentina


Mi abuelo Gregorio BARO GETINO llegó a Argentina huyendo de la difícil situación en España. Lo hizo con tres de sus hermanos: Celestino, Esteban y Petra. Se instalaron en Ramallo, Buenos Aires, y trabajaron como peones durante algún tiempo. Esteban y Petra se volvieron a España, más precisamente a San Sebastián, Guipúzcoa.

Celestino se mudó a Arrecifes, Buenos Aires y se casó con Isabel GONZALEZ, española, de Lancagua de Luna, Zaragoza. Celestino BARO GETINO falleció pocos meses antes de que naciera su único hijo. Interesantemente, también en Arrecife, Buenos Aires, se registra el matrimonio religioso de Cayetano BARO, en la parroquia San José, en el año 1923 (A36). No sé quién puede haber sido esta persona, pero intuyo que se trata de algún familiar. Lamentablemente el acta de casamiento no está disponible; tampoco la fe de bautismo de algún/alguna hijo/a, si es que tuvo.

Gregorio, por su parte, permaneció algunos años en Ramallo, en donde se casó con Constantina ALONSO SAHILICES, también española, de Villapadierna, León, luego se mudó a Santiago Temple, Córdoba, en donde tuvo un campo de 100 hectareas, y finalmente a Florida, Buenos Aires.

Constantina ALONSO SAHILICES tenía cuatro hermanos: Pedro y Julián que emigraron con ella a Argentina, y Dolores y Catalina que quedaron en España. Pedro se instaló primero en Pérez Millán, cerca de Ramallo, y luego en San Martín, Buenos Aires, y puso una distribuidora de frutas y verdura. Julián regresó a España y se instaló en Bilbao, Vizcaya. Pedro se casó (se desconoce el nombre de la señora) y tuvo seis hijos: Algemiro, Leticia, Dora Luisa, Esther, Pedro y Alberto. Me gustaría saber qué fue de ellos y de sus descendientes... ¿Alguien tiene contacto?

Los orígenes del apellido SAHILICES



Existen varias teorías sobre el origen del apellido SAHILICES. Algunos genealogístas indican que es un término de lejano origen árabe que podría significar "rivera". Otros investigadores, en cambio, sostienen que se origina en la cercanía a un salar de los primeros en llevar el apellido. De hecho, hay una cuarentena de pueblos con nombres similares al apellido en España y una buena cantidad de ellos se encuentra cerca de un salar.

Las versiones más sólidas, sin embargo, son las que explican que el apellido se originó en el Valle de Sabero, al norte de León, más precisamente en el lugar que hoy se conoce como La Pedreguera. Allí, a mediados del siglo X se fundó el monasterio de San Helices (o San Hilises), en honor a San Félix, héroe de Gerona.

Todavía pueden verse algunos de sus muros y el puente medieval aledaño sobre el Río Horcado que lo comunicaba con la zona de la Peña y Los Vallejos. Alrededor del monastrio se formó pronto el pueblo de Sahelices, y una vez desaparecido en el siglo XIII, la Iglesia Parroquial continuó dedicada a San Félix, hasta que por una disposición pontificia se cambió la titularidad en favor de San Pedro Advíncula, cuya fiesta se celebra en Occidente el mismo día de San Félix (1 de agosto).

Hemos encontrado el apellido en diferentes documentos con variada ortografía: Sahilices, Sailices, Salayzes, Salayces, Sahelices, Saelices, Salaiza, Salais, Zalayces, Salaices, San Hilises, San Helices, Santelices, etc. En el A.G.S. Registro General del Sello, con fecha 10 de junio de 1492 (Córdoba, fol. 322), por ejemplo, se hace mención a algunos de los participantes en el asalto a Santo Domingo, en Ciudad Rodrigo, entre los que figuran un tal “Alonso de San Hilises o Sahilices”1.

La mayoría de las variantes en el apellido han desaparecido, perdurando Sahilices, Sahelices, Saelices y Salaices principalmente en España, Argentina, México y Estados Unidos.

Los SAHELICES de Villapadierna: Martiniano, con su señora Concepción, y familia

[1] MARTÍN BENITO, J. L. & GONZÁLEZ RODRIGUEZ, R. (1999). Lucha e bandos y beneficios eclesiásticos en los encastillamientos de Ciudad Rodrigo (1475-1520). Historia Medieval, 17, 263-293. Ediciones Universidad de Salamanca.